Italia aprueba ley de autodefensa
Imagino que recordaréis el caso del asalto al domicilio en Valencia de Francisco Ramírez, fundador de la conocida empresa Ferrys. Como resultado del asalto, en el que le amenazaron a él y a su familia, gracias a la pistola que guardaba en su casa, pudo defenderse y murieron dos de los integrantes de la banda.
Lo que me parece inaudito, por una parte, es que el juez le haya imputado por homicidio. Impresionante. Es decir, una banda de atracadores asalta su casa, le amenazan con matarle, le hieren, se defiende, y encima, él es el culpable. La lástima es que no los matara a todos. La justicia en este país evidentemente no funciona. Los atracadores seguramente saldrán de la cárcel (si llegan de entrar) en 2 o 3 meses.
El problema es que éste es el caso más conocido, pero lo que le ha pasado a Francisco Ramírez y a su familia se repite todos los días. Sin ir más lejos, en el lugar donde vivo, una urbanización (aquí los progres dirán que nos lo merecemos, por ser ricos), ya se han producido algunos de estos asaltos en los que, al parecer, ex-miembros de ejércitos de países de Europa del Este, de noche, cuando los dueños de la casa están durmiendo, escalan por las fachadas hasta las plantas superiores, donde duermen a los ocupantes de la casa con un spray y aprovechan para robar todo lo que pueden cargar.
Con esta introducción, algo larga, se entiende perfectamente que Italia apruebe una ley de autodefensa (vía blog de Jorge Valín), similar a Estados Unidos, que permite la autodefensa en la Segunda Enmienda de su Constitución de 1787, en la que se permite el uso de armas de fuego y cuchillos en casa o el trabajo para defender sus vidas o sus pertenencias.
Es evidente que en España, el Estado no puede o no quiere garantizar ni libertad ni seguridad, y entonces, ¿para qué sirve el Estado? ¿por que motivo pagamos impuestos? ¿por qué un delincuente no va a la cárcel pero alguien que se defiende de uno sí?
Lo que me parece inaudito, por una parte, es que el juez le haya imputado por homicidio. Impresionante. Es decir, una banda de atracadores asalta su casa, le amenazan con matarle, le hieren, se defiende, y encima, él es el culpable. La lástima es que no los matara a todos. La justicia en este país evidentemente no funciona. Los atracadores seguramente saldrán de la cárcel (si llegan de entrar) en 2 o 3 meses.
El problema es que éste es el caso más conocido, pero lo que le ha pasado a Francisco Ramírez y a su familia se repite todos los días. Sin ir más lejos, en el lugar donde vivo, una urbanización (aquí los progres dirán que nos lo merecemos, por ser ricos), ya se han producido algunos de estos asaltos en los que, al parecer, ex-miembros de ejércitos de países de Europa del Este, de noche, cuando los dueños de la casa están durmiendo, escalan por las fachadas hasta las plantas superiores, donde duermen a los ocupantes de la casa con un spray y aprovechan para robar todo lo que pueden cargar.
Con esta introducción, algo larga, se entiende perfectamente que Italia apruebe una ley de autodefensa (vía blog de Jorge Valín), similar a Estados Unidos, que permite la autodefensa en la Segunda Enmienda de su Constitución de 1787, en la que se permite el uso de armas de fuego y cuchillos en casa o el trabajo para defender sus vidas o sus pertenencias.
Es evidente que en España, el Estado no puede o no quiere garantizar ni libertad ni seguridad, y entonces, ¿para qué sirve el Estado? ¿por que motivo pagamos impuestos? ¿por qué un delincuente no va a la cárcel pero alguien que se defiende de uno sí?

